Árbol del pistacho en maceta o contendor

El árbol del pistacho o pistachero tiene unas cualidades de resistencia a condiciones de clima seco y suelos pobres o calizos, hacen de él un cultivo interesante para ciertas áreas marginales del centro y sus peninsular. En condiciones de regadío adecuadas y con cuidados mínimos, consigue excelente calidad de fruto y una alta productividad y rentabilidad. El árbol se propaga por injerto, y es necesario disponer de polinizadores, macho en una proporción de 1 macho para 8 hembras, partiendo de un mínimo de 1 macho para 1 hembra que producirán el polen, necesario para que las plantas hembras produzcan el fruto. Asimismo, para la maduración del fruto, el pistacho necesita mucho calor y un ambiente de humedad relativa baja, lo que hace que el centro y sur de la península ibérica sean unas zonas idóneas para su cultivo. Además, este fruto seco es uno de los que contiene más proteínas, con un alto grado en fibra, y rico en ácido oleico, lo que ayuda a reducir el nivel de colesterol. Sistema radicular Es penetrante y superficial. Penetra a gran profundidad buscando agua y sales nutritivas, por esta razón pueden tener éxito en suelos y climas donde otras especies no prosperan. Cuando las raíces superficiales son numerosas, el árbol es más vigoroso, desarrolla bien su copa, dando una mayor fructificación y con regularidad, dependiendo fundamentalmente de la disponibilidad de agua y nutrientes. Por ser una planta dioica, las flores masculinas y femeninas se encuentran en pies distintos. Éstas son pequeñas, unisexuales, apétalas, de color verde-pardusco y aparecen en racimos panículas axilares. Las flores nacen sobre cortas ramas laterales ramificadas, antes de que broten las hojas y se desarrollan el año anterior, a partir de yemas situadas en la axila de las hojas (yemas de flor) de los tallos que están creciendo. Tienen polinización anemófila. Los frutos se encuentran agrupados en racimos. El fruto del pistachero es una drupa monosperma rica en aceite (contenido medio próximo al 55 %). El epicarpo y el mesocarpo están unidos, constituyendo una cubierta fina, algo coriácea, de color rojizo-amarillento, que se separa fácilmente y desprende un agradable aroma (como la mayoría de las especies de esta familia); el endocarpo es leñoso, de 0.2-2,5 cm de longitud, ovalado, con una cáscara dura y lisa de color marrón claro, presenta una sutura longitudinal que facilita la apertura del fruto, para obtener la semilla, y que es un carácter taxonómico importante de cada variedad cultivada.
Árbol de pistacho, o pistachero, en maceta o raíz desnuda

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